Dan el último adiós al ingeniero Bernardo Hernández

“Voy a morir y voy a cesar, y qué más puedo querer que eso, 

qué cosa más grata puede haber que la muerte, 

que se parece tanto al sueño que es quizá lo más grato de la vida. 

Es decir, yo descreo en la inmortalidad, 

pero eso no es una fuente de tristeza para mí sino de felicidad:

 pensar que voy a cesar.”

Jorge Luis Borges

A unas semanas del fallecimiento del ingeniero Bernardo Adrián Hernández Uvilla, quien en vida fuera el jefe del Departamento de Auditorios y Apoyo Logístico de Campo Cuatro, compañeros, amigos y familiares se reunieron en el edificio de Extensión Universitaria para rendirle un homenaje póstumo y despedirlo en la FES Cuautitlán, el espacio que primero lo arropó como estudiante y después le brindó la posibilidad de desarrollarse profesionalmente.

A esta cita, acudieron profesores, funcionarios y administrativos, quienes en su discurso resaltaron la amabilidad y disposición del ingeniero Hernández, quien siempre se caracterizó por brindar soluciones y mantener apertura en sus diálogos, con la intención de otorgar el mejor servicio en beneficio de la comunidad universitaria. 

De manera particular, la doctora Samantha Jardón Xicotencatl subrayó la amistad sincera y el apoyo que el homenajeado le brindó, destacando cualidades como su liderazgo, inteligencia y responsabilidad, virtudes le permitieron ganarse un lugar importante en la vida de todos aquellos que lo conocieron. 

Finalmente, su hermano agradeció la presencia y el cariño manifestado durante la ceremonia, pues reconoció que el trabajo siempre fue una de las prioridades del ingeniero Bernardo, quien por casi tres décadas desempeñó su labor en búsqueda de la excelencia. Para concluir, los asistentes se unieron en una merecida ovación, para honrar la vida y también la memoria de quien deja una profunda ausencia en la Facultad. 

Sandra Yazmín Sánchez Olvera

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