Como parte de las actividades organizadas por el Departamento de Ciencias Biológicas y el Jardín Botánico (JB) de la FES Cuautitlán, se realizó la XXXIV Expo Cactáceas y suculentas en el Auditorio de Extensión Universitaria, un evento que durante cuatro días ofreció venta de especies vegetales, insumos, conferencias, talleres y una exhibición de cactus y plantas crasas.
Para comenzar, la doctora María del Rocío Azcárraga Rosette presentó la charla “Ferocactus Histrix (DC.) G.E. Linds.n. en el guamishi, una alternativa para frenar la extinción. En ésta, habló sobre la biznaga barril de acitrón, uno de los cactus más usados en México para la elaboración de confituras y otros comestibles, lo que ha ocasionado su saqueo desmedido y riesgo de extinción.
El trabajo desarrollado por la investigadora demostró cómo los porcentajes de desarrollo de esta especie pueden favorecerse con tratamientos pregerminativos, como el hidro acondicionamiento, pues entre los propósitos de su proyecto se encuentra contribuir a conocer la biología reproductiva de especies en riesgo y brindar especímenes a jardines botánicos para su propagación, con el objetivo de evitar la extracción en sus lugares de origen.
En otra plática, la ingeniera Madel Jiménez Romano habló sobre “Los cactus y sus formas”. En su participación, la académica de la Facultad aseguró que la mayoría de las plantas tuvieron que adaptarse al medio en el que crecieron, por lo cual es indispensable averiguar cuál es su centro de origen a fin de conocer sus formas. Desde esta premisa, señaló que algo que distingue a las cactáceas de las suculentas es la presencia de areolas donde aparecen las espinas, esta estructura se adquirió gracias a la evolución.
De igual forma, el maestro Alejandro de la Rosa Tilapia presentó “Conociendo a Turbinicarpus Sensu Lato: distribución, hábitat y sistemática”, refiriendo a una planta de pequeño tamaño, mayormente globosas o cilíndricas, tuberculadas con espinas variables, que se encuentran en la Sierra madre oriental, cuyas clasificaciones más recientes reconocen cerca de 16 especies y numerosas subespecies.
Durante la jornada, la comunidad universitaria también pudo disfrutar de los talleres “kokedamas de suculentas”, los cuales se elaboraron siguiendo una técnica tradicional japonesa que consiste en introducir la planta en una maceta orgánica en forma de bola. Otros de los talleres impartidos fueron “anatomía de una suculenta”, “extracción de tinte natural de la grana cochinilla”, “injerto avanzado” y “cuadros verdes”.
María Dolores Elizondo Alvarado