Como parte de las celebraciones por la conmemoración del inicio de nuestra Independencia, los Talleres de Guitarra, Baile de Salón, Violín, Canto y Danza Regional de Campo Cuatro se presentaron en dos “Tardeadas Mexicanas”, para compartir con la comunidad estudiantil un espectáculo lleno de talento y folclor mexicano.
El Taller de Guitarra, representado por Ximena Labastida Gómez, fue el encargado de abrir la primera tardeada con la interpretación de las piezas “Aires del son”, de Gerardo Tamez, y “La barca”, de Roberto Cantoral, bajo la dirección del profesor Fermín Rivera Guerra.
Por su parte, el Taller de Baile de Salón, coordinado por el profesor Gustavo Rodríguez Mejía, preparó un popurrí musical en el que mostraron su destreza en diversos géneros musicales, como la quebradita y la cumbia texana.
En otra ocasión, los alumnos de la profesora Montserrat Silva García y del profesor Fernando Urbina López, a cargo de los Talleres de Violín y Danza Regional, respectivamente, se apoderaron del Auditorio de Extensión Universitaria con una interpretación a dúo que ofreció música y baile de manera simultánea.
La muestra comenzó con “La cucaracha”, una famosa pieza que cobró fuerza tras las vibraciones de cuerdas que emanaron de los violines. Después, cargados de energía, los bailarines dejaron toda su energía en la pista al ritmo de “La bikina”, “El jarabe tapatío” y otras piezas que envolvieron al público en un sonido vibrante y melódico.
Luego, con un extenso repertorio musical que incluyó “Desaires”, “No”, “Tres consejos”, “Aventurero”, “El pastor”, “Sufriendo a solas”, “La diferencia”, “Mátalos” y “Pelea de gallos, el Taller de Canto, dirigido por el profesor Luis Alberto Alvarado Azpeitia, invadió de alegría y algarabía al auditorio. Algunos bailaron, otros aplaudieron y muchos entonaron cada una de las famosas canciones.
Al cierre del programa, nuevamente los bailarines subieron al escenario para lucir trajes de charro y faldas amplias de tonos diversos, cargadas de olanes y listones de colores. Esta vestimenta fue perfecta para danzar “La costilla jalisciense”, “Los machetes” y una versión extendida de “El Jarabe Tapatío”.
María Dolores Elizondo Alvarado