Una vida activa tiene un impacto significativo para generar disciplina, constancia y resiliencia, capacidades que coadyuvan al desarrollo personal y académico. Conscientes de esto, la ingeniera Selene Martínez Moreno, coordinadora de Ingeniería Mecánica Eléctrica, y profesores de los Departamentos de Matemáticas y Actividades Deportivas y Recreativas organizaron una charla en el Aula Magna de Ingeniería, para incentivar la práctica del deporte en la Facultad.
El ingeniero Javier Ángel Hernández Escareño, presidente de la Asociación de Lima Lama de la UNAM, inició su intervención recordando sus años como estudiante en la Facultad de Química, donde, pese a la carga escolar y de trabajo, siempre encontró un momento para administrar sus actividades y dedicarle tiempo a las artes marciales. Señaló que, hacerse de este hábito saludable, le dio seguridad y confianza, además de que fomentó en él respeto y perseverancia, elementos esenciales para conducirse en la vida.
Enseguida, el profesor Donovan Fernando Ponce Martínez, presidente de la Asociación de Kick Boxing de la UNAM, platicó sobre la consolidación de su disciplina en la Universidad, pues inspirado por los hermanos David y Melissa Martínez, campeones mundiales de ring sports, comenzó un proyecto con clases gratuitas durante la pandemia.
En medio de este difícil contexto, todos sus alumnos abandonaron el proyecto, a excepción de una, que perseveró y con el tiempo fue pieza clave para que el Kick Boxing se convirtiera en una disciplina representativa de la Dirección General del Deporte Universitario. Hoy en día, la asociación reúne a más de 100 estudiantes inscritos, en las modalidades de contacto ligero, contacto completo y tatami, impartidas en Ciudad Universitaria, FES Zaragoza y FES Cuautitlán.
Por su parte, José Ángel Reyes Fernández, egresado de MVZ, de nuestra Facultad, narró su trayectoria como atleta de alto rendimiento, un camino que lo ha llevado a competencias de gran exigencia, como la Spartan Race, en la que se posicionó dentro de los 30 mejores, clasificando al internacional de Francia, abriéndose más puertas para competir contra deportistas de todo el mundo, por lo cual señaló que hacer turismo deportivo lo ha llenado de grandes recuerdos, amistades y experiencias.
Reflexionando sobre su profesión, compartió que la medicina veterinaria es una carrera con alta carga emocional y con mayor tasa de suicidio. De modo que, la actividad física ha sido clave para manejar la presión, liberar el estrés y mantener ese equilibrio emocional, aunque también reconoció la importancia de acudir periódicamente al psicólogo.
Frida Alondra Guzmán Ortiz