Para celebrar el 50 aniversario de la impartición de la carrera de Ingeniería Agrícola en la FES Cuautitlán, la coordinación de esta licenciatura presidió una jornada de actividades que contó con la participación de estudiantes, profesores, expertos y especialistas del agro mexicano.
El programa comenzó con la conferencia “A 50 años de la aprobación de la licenciatura en Ingeniería Agrícola”, dictada por el ingeniero Xavier Esteban Pie Arnaiz, quien fue miembro de la primera generación. En su ponencia, destacó que esta carrera surgió como un esfuerzo institucional de gran importancia, y que cada generación con menor matrícula implica un costo mayor, por lo que invitó a los alumnos a aprovechar la oportunidad que tienen dentro de la Facultad.
Después, para dar contexto, compartió información histórica sobre los primeros planteles y escuelas de agricultura en México, subrayando el año de 1974, cuando la UNAM aprobó la creación de esta licenciatura en la primera unidad multidisciplinaria. Explicó que, tras un proceso complejo de análisis y discusión, se optó por el nombre de Ingeniería Agrícola en lugar de Agronomía, dando origen a una propuesta académica más amplia y especializada.
Fue el 23 de septiembre de 1975 cuando Gaceta UNAM publicó oficialmente la creación de esta licenciatura, marcando un hito en la Máxima Casa de Estudios del país.
A lo largo de su intervención, recordó que en los primeros años de la carrera las asambleas y foros de discusión fueron parte esencial de la vida estudiantil. En este sentido, invitó a los alumnos a mantener un espíritu crítico, participativo y de unión frente a los retos actuales. Al concluir, resaltó la importancia de sentirse orgullosos de su decisión profesional y les recordó que forman parte de una comunidad unida, en la que todos deben apoyarse.
La segunda conferencia, titulada “El campo laboral del ingeniero agrícola”, fue impartida por el maestro Javier Bello, quien mostró la amplitud de áreas en las que puede desempeñarse un egresado de la carrera, desde la producción de fertilizantes y el diseño de sistemas de riego, hasta la innovación en procesos agrícolas, destacando las múltiples opciones y un futuro prometedor.
Durante la charla, presentó experiencias de su trayectoria profesional, en las que la agricultura se combina con el cuidado de animales y la creación de soluciones tecnológicas. El especialista comentó que los ingenieros agrícolas pueden colaborar en instituciones como el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), en tareas de verificación y control sanitario, así como participar en proyectos relacionados con la preservación de especies exóticas, proyectando de esta forma un mensaje positivo y enriquecedor a los oyentes.
Como parte del programa, en algunas parcelas se realizó la demostración “Dron agrícola, control de plagas, equipos agrícolas”. En esta actividad se exhibió el funcionamiento de dicho equipo, el cual tiene una capacidad de 20 litros.
Asimismo, se mostró el uso de una sembradora de precisión, con la cual se optimiza el uso de las semillas y se ofrece mayor productividad, reduciendo los costos. Para finalizar, se invitó a los alumnos a que se acercaran para observar y resolver sus dudas con los expertos.
Adicionalmente, se realizó el “XVII Encuentro de Egresados y la bienvenida de la generación 51 de Ingeniería Agrícola”, en la que el maestro Roberto Guerrero Agama, coordinador de esta licenciatura, dirigió un mensaje destacando el lema de la carrera “Sembrar semillas de conciencia para cosechar nuevas sociedades”, un propósito que les pidió no olvidar.
Esto abrió paso a la entrega simbólica del bastón de mando, tradición creada por la quinta generación, con el fin de transmitir unión, confianza y continuidad entre las generaciones, en esta ocasión pasó de la generación 22 a la 23.
Antes de concluir con las festividades, el doctor David Quintanar Guerrero, director de la Facultad, inauguró de manera oficial la Sala de Cómputo, que está ubicada en el Edificio Administrativo de Ingeniería Agrícola. En su participación, el maestro Guerrero agradeció los 12 equipos donados por las generaciones primera, segunda, quinta, décima, séptima (por el ingeniero Carlos Mendoza), treintaiseisava y treintaiochoava, así como por la Asociación de Egresados de Ingeniería Agrícola México (ASEINAM).
Cabe destacar que la jornada también contó con actividades lúdicas que, además de ser una tradición, despertaron el ánimo entra la comunidad universitaria. “La Agrocopa” y el concurso “La flor más bella” fueron algunas de éstas.
Marco Enrique Villalobos Chavarín