Uniendo dos culturas a través de la música, se llevó a cabo la 2da Serenata Messicana, dirigida por la maestra Cintia Elena Longines Vicenteño, profesora del Centro de Idiomas de la FES Cuautitlán, quien dirigió esta iniciativa de los alumnos de italiano, conjuntando con maestría un repertorio musical de clásicos mexicanos en dicha lengua romance.
En la Unidad de Seminarios “Dr. Jaime Keller Torres”, el recital inició con una selección de piezas emblemáticas de Luis Miguel, como “Sabes una Cosa” (Sai una cosa), que expresa la ternura de un amor sincero e incondicional. Seguida de “México en la piel” (Messico sulla pelle), un himno de identidad que evoca con orgullo la belleza y folclor de nuestro país, como una declaración de permanencia.
Para rendir un homenaje a las raíces del cancionero popular mexicano, tocó el turno de “Un millón de primaveras” (Un milione di primavere), de Vicente Fernández, un tema que explora la permanencia del amor más allá del tiempo. Después, las y los universitarios continuaron con una canción que ha pasado de generación en generación y es reconocida en gran parte del mundo: “Cielito lindo” (Carino il piccolo cielo)
El programa incluyó “Guadalajara”, obra compuesta por el mexicano Pepe Guizar, en 1936, la cual refiere a las características de la tierra tapatía y es pilar de los repertorios del mariachi. Desde este tenor, continuaron con el himno “México lindo y querido” (Bellissimo e amato Messico), del maestro Jorge Negrete, quien en su interpretación nos recuerda la riqueza del país.
Rumbo al cierre, se dedicó un espacio al cantautor Juan Gabriel con “¿Por qué me haces llorar?” (Perché mi fai piangere?), situando al oyente en un profundo sentimiento que va del amor al desamor, para finalmente llevarlo a celebrar los momentos felices de la vida con la alegría que emana el “Noa noa”.
La serenata contó con un karaoke para que el público se uniera a corear, poniendo a prueba sus habilidades lingüísticas de comprensión auditiva, lectora y expresión oral.
De acuerdo con la maestra Longines, los alumnos, responsables de la selección y traducción, enfrentaron el reto de adaptar las letras y melodías sin perder la esencia de las canciones originales, respetando la estructura musical y encontrando equivalentes lingüísticos. Mediante este ejercicio, que requirió un amplio conocimiento gramatical, las y los estudiantes lograron incrementar su vocabulario.
Frida Alondra Guzmán Ortiz