En el “73° Clásico Mr. México”, Ana Karen Flores se corona con el primer lugar “Bikini Fitness Juvenil”

Con solo 22 años, Ana Karen Flores Corona, estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia (MVZ), logró conquistar la tarima más grande y prestigiada del país, en el “73° Clásico Mr. México”, al coronarse con el primer lugar en la categoría “Bikini Fitness Juvenil”.

Celebrada durante el mes de octubre, esta competencia reunió a los mejores culturistas del país, quienes atendieron el llamado de la Federación Mexicana de Fisicoconstructivismo y Fitness (FMFF), dándose cita en el Centro Internacional de Exposiciones y Convenciones World Trade Center (CIECWTC). 

Con una trayectoria de cuatro años y nueve meses de una preparación rigurosa, guiada por su entrenadora, Sai Tzivia, la universitaria logró subir al pódium y llevarse el oro. 

En entrevista, Ana Karen relató que al iniciar sus estudios de licenciatura se adentró en el fisicoculturismo gracias al impulso de sus amigos Alicia, Samantha, Natalia y Samuel, quienes la invitaron al gimnasio de la Facultad. Ahí, encontró el apoyo y la orientación de los profesores Juan Carlos Camacho y Alejandro Ramírez, quienes notaron en ella cualidades naturales para el deporte en el ámbito competitivo. 

A partir de ese descubrimiento, incorporó entrenamientos estructurados y un régimen alimenticio específico, entendiendo que la disciplina sería la base de su progreso. Con el paso del tiempo, este estilo de vida se convirtió en una elección consciente y sostenida, llevándola a participar y ganar competencias como Mister Puma, los Juegos Universitarios y los Encuentros Deportivos 5-F.

Sin embargo, la MVZ en formación admitió que estos logros no han sido sencillos, ya que organizar sus actividades y responsabilidades ha sido una de las grandes dificultades durante este tiempo. 

“Trasladarme a mi casa, al gimnasio y a la escuela, además de coordinar mis horarios y rutinas, sin descuidar mis estudios, ha requerido un enorme compromiso”, admitió. 

No obstante, del culturismo ha aprendido que los desafíos no solo son físicos, pues existen fluctuaciones emocionales debido a las dietas restrictivas y el entrenamiento intenso, etapas que ha aceptado como parte de su proceso para lograr sus metas.

Por otra parte, reconoció que el apoyo de su familia ha sido un pilar fundamental para cumplir cada objetivo, brindándole un respaldo emocional e incondicional. Asimismo, agradece la influencia de sus entrenadores y compañeros del gimnasio universitario, quienes la alientan a seguir mejorando y refuerzan su confianza.

“Este reconocimiento significa mucho para mí, en él veo reflejado mi cansancio, pero también la gran mujer que soy, alguien fuerte y muy aplicada”.

Frida Alondra Guzmán Ortiz

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