Módulo avícola transforma sus instalaciones para garantizar el Bienestar Animal y mejorar los procesos de enseñanza

Conscientes de que es primordial mantener una infraestructura segura y adaptada a los espacios donde los estudiantes materializan sus conocimientos, durante los últimos meses del 2025 se implementaron mejoras críticas en algunas áreas del Centro de Enseñanza Agropecuaria (CEA), las cuales han sido gestionadas con recursos obtenidos a partir de la impartición del diplomado “Un Bienestar: Bienestar Animal Aplicado y Sostenibilidad”.

De acuerdo con la doctora Elein Hernández Trujillo, académica y coordinadora del diplomado, la intervención principal se realizó en el Módulo de Aves, con remodelaciones que han dado solución a un problema crítico de estrés por calor, dado en la temporada de marzo a mayo, cuando la temperatura rondaba los 40°C, provocando serias crisis de salud e, incluso, mortalidad en los ejemplares de la caseta.

Para mitigar este riesgo, se instaló un recubrimiento aislante térmico como falsa techumbre, debajo de la cubierta de lámina. Esta tecnología evita la transferencia de calor intenso al interior, encapsulándola entre el techo principal y el material colocado, creando un ambiente más agradable.

“Con estas mejoras, los animales se encuentran en confort y sin tanto riesgo de enfermedades. Además, los alumnos, profesores y trabajadores realizan sus actividades con mayor comodidad y seguridad”, explicó la doctora Hernández. 

Estas adecuaciones se enmarcan en un plan más amplio de remodelaciones, pues a principios del año pasado también se autorizó la colocación de cortinas para una ventilación óptima. Adicionalmente, se llevó a cabo mantenimiento correctivo en montenes, tuberías de gas y agua. Asimismo se instalaron cables de acero prensado para la sujeción segura de comederos y bebederos. 

El Módulo de Carnes y Embutidos también se benefició con la instalación de cortinas hawaianas, una barrera física que controla las corrientes de aire y evita la entrada de impurezas, ayudando a mantener la inocuidad en el procesamiento de los alimentos. Además, se compraron tablas de arreo y sonajas para el área porcina.

Frida Alondra Guzmán Ortiz

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