Como cada año, la comunidad de Ingeniería Agrícola presentó sus Plenarias, con la intención de dar a conocer los resultados de sus “Prácticas de Campo”, efectuadas en el interior de la República Mexicana. En esta ocasión, la generación 47 fue la encargada de liderar estas exposiciones.
Los responsables de inaugurar la actividad fueron la doctora María Guadalupe Calderón Martínez, secretaria General de la Facultad; el ingeniero Jonathan Alfredo Fernández Mendiola, coordinador de la carrera; el ingeniero Fernando Ortiz Salgado, jefe del Departamento de Ciencias Agrícolas, y el doctor Homero Alonso Sánchez, académico.
Para iniciar, la generación 50 abordó su experiencia en la “Práctica de Campo Uno”, dirigida por el doctor Gustavo Mercado Mancera. Mediante la técnica de diagnóstico regional, el alumnado estudió el norte de la cuenca del Papaloapan y las Altas Montañas de Veracruz, específicamente los estados de Puebla, Oaxaca y Veracruz, donde aplicaron la metodología empleada en estas tres entidades.
Continuó la generación 49, que encabezó la “Práctica de Campo Dos”. El objetivo de las y los universitarios fue elaborar un proyecto que les permitiera interpretar el funcionamiento de los sistemas agrícolas, pecuarios y forestales en zonas áridas y semiáridas de Coahuila, Chihuahua, Durango y Aguascalentes a través de observaciones de campo y una bitácora. Este trabajo fue supervisado por el ingeniero Edgar Orlando Sotelo Noguez.
Por su parte, la generación 48 analizó los cultivos de Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Querétaro e Hidalgo, donde analizaron los sistemas productivos con la asesoría del doctor Job Anastacio Zaragoza Esparza, como parte de la “Práctica de Campo Tres”.
Al final, las y los alumnos de la generación 47 abordaron la “Práctica de Campo Cuatro”, enfocada en Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, con el propósito de ubicar un contexto regional y un marco de referencia de los sistemas de producción agrícola, pecuaria y forestal maderable en zonas de trópico húmedo y seco. Tareas que fueron dirigidas por la ingeniera Montserrat Tapia Hernández.
Para concluir, Josías Castro Ballona, alumno terminal de Ingeniería Agrícola, reflexionó sobre la carrera y expresó: “hay un gran compromiso social, una gran responsabilidad con el ambiente y mucho trabajo, por lo cual es fundamental que licenciaturas como ésta se fortalezcan y actualicen”.
Claudia Ivonne Mendoza Cortés