La Secretaría de Posgrado e Investigación, en coordinación con la Academia Veterinaria Mexicana (AVM) A.C., realizó un homenaje póstumo en memoria del doctor Armando Sadajiko Shimada Miyasaka, reconocido académico especialista en nutrición animal, quien alcanzó máximos niveles de distinción, como profesor emérito de la FES Cuautitlán e investigador nacional emérito.
La ceremonia se llevó a cabo en el Auditorio «Dr. Jaime Keller Torres», donde los asistentes comenzaron la jornada brindando un minuto de aplausos para demostrar su admiración, cariño y respeto al homenajeado que formó a decenas de generaciones de Médicos Veterinarios Zootecnistas (MVZ). En este sitio convergieron su esposa, hija, familiares, colegas, alumnos y amigos del académico, quienes compartieron sus experiencias con él y le dedicaron un último adiós.
El doctor Carlos Guillermo Gutiérrez Aguilar, director de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), fue el primero en subir al estrado para recordar al doctor Shimada como un personaje que trascendió en lo individual a dimensiones institucionales, y cuya trayectoria se entrelazó con la historia misma de la FES Cuautitlán.
“Además de su gran labor como académico e investigador, fue generoso y profundamente humano, le debo mucha gratitud. Trabajó por más de 20 años en el Instituto Nacional de Investigaciones Pecuarias y debo decir que captaba, como pocos, el compromiso nacional con la institución”, agregó el doctor Gutiérrez.
Por su parte, la doctora Laura Olivia Arvizu Tovar, presidenta de la AVM, A.C., habló del legado que deja el investigador en todos aquellos que lo conocieron y tuvieron la fortuna de aprender de él. Antes de concluir su mensaje, aseguró que “somos el recuerdo y la memoria que queda de nosotros”.
Más tarde, el doctor David Quintanar Guerrero, director de nuestra Facultad, rememoró nostálgicamente al homenajeado como un universitario ejemplar, un científico íntegro, un formador de generaciones que dedicó su vida al conocimiento, la enseñanza y al servicio de la sociedad. Además, aprovechó el encuentro para entregar a su esposa un centenario de oro para honrar su labor universitaria.
“Su trayectoria representa con claridad y dignidad los valores que han dado identidad y fortaleza a nuestra Facultad. El doctor Shimada fue sobre todo un hombre de principios, su actuar académico estuvo siempre guiado por la honestidad intelectual, la disciplina y la convicción de que la ciencia debe construirse con rigor”, añadió el director.
En el homenaje también se habló de su trayectoria y hazañas profesionales, rememorando algunas anécdotas divertidas y melancólicas sobre el doctor Shimada, descrito por los participantes como un gran mentor, amigo, amante de sus raíces japonesas, bromista, buen cocinero, gentil, visionario y, sobre todo, una persona con un sentido humano que lo rebasaba, pues lo demostró en incontables actos de amor y empatía.
María Dolores Elizondo Alvarado