De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel mundial, uno de cada tres adultos padecen de hipertensión arterial. En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2020-2023 reveló que cerca de 30 millones de personas viven con esta condición, una prevalencia del 29.9 %, de la cual el 43 % de los pacientes desconocía su diagnóstico.
En un esfuerzo por mejorar la calidad de vida de los pacientes con este padecimiento, un equipo de investigadores de la FES Cuautitlán ha desarrollado parches transdérmicos y un arreglo de microagujas. Ambos dispositivos están elaborados con un biopolímero extraído del maíz, un cultivo abundante y de bajo costo en el país.
Al frente de este proyecto, los doctores José Juan Escobar Chávez y Omar Rodrigo Guadarrama Escobar, lideran la línea de investigación en “Diseño, Desarrollo y Caracterización de Nuevas Formas Farmacéuticas para Administrar Fármacos por Vías no Convencionales”, a partir de la cual crearon estos innovadores sistemas cargados con los antihipertensivos.
Un trabajo realizado gracias al Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) IG-200-726 y a las Cátedras de Investigación de la multidisciplinaria (CI 2405).
Una alternativa al medicamento oral
Los dispositivos farmacéuticos tienen excelentes propiedades mecánicas, químicas y una resistencia física adecuada para su adhesión a la piel. A diferencia de las pastillas o cápsulas convencionales, estos sistemas elaborados con zeína (una proteína del maíz) ofrecen múltiples beneficios.
Una de las ventajas es que, al tratarse de polímeros naturales, son biocompatibles y biodegradables, esto significa que no generan rechazo al contacto con el organismo ni dejan residuos que comprometan la salud del paciente.
Además, cuentan con una biodisponibilidad considerable que permite una liberación sostenida y constante de los fármacos metoprolol y amlodipino, la cual evita las fluctuaciones en las concentraciones plasmáticas, atravesando la epidermis y llegando directamente al torrente sanguíneo.
Metoprolol
-Pertenece a los medicamentos beta bloqueadores beta
-Su reacción consiste en relajar los vasos sanguíneos y desacelerar el ritmo cardíaco para mejorar el flujo.
Amlodipino
– Pertenece a los medicamentos bloqueadores de los canales de calcio
– Actúa relajando los vasos sanguíneos de modo que el corazón no tiene que bombear con tanta fuerza
En este sentido, al evitar el paso por el tracto gastrointestinal, se reducen significativamente los efectos adversos más comunes, como gastritis, náuseas, diarrea o estreñimiento, lo que favorece una mejor adherencia al tratamiento.
En contraste con los medicamentos orales que requieren dosis cada ocho o seis horas, en este caso el principio activo se libera durante aproximadamente una semana. Un beneficio valioso en pacientes olvidadizos, adultos mayores o personas con horarios demandantes.
“El hecho de colocarte un parche te evita pensar continuamente en que cada cierto tiempo tienes que administrar un medicamento. La intención no es sustituir otras formas farmacéuticas, es generar un mejor apego al tratamiento, de manera fácil y, cómoda aplicación, y sin necesidad personal especializado”, señaló el doctor Escobar.
Esta ventaja no es menor, ya que se estima que un 50 % de los pacientes hipertensos abandonan su tratamiento oral por efectos adversos o por la carga de tomar múltiples pastillas. Adicionalmente, al ser degradables, estos sistemas reducen la huella ecológica, en comparación con los blísteres de los medicamentos convencionales.
Respecto a posibles inconvenientes, los especialistas señalaron la necesidad de que el sistema permanezca perfectamente adherido a la piel, ya que si se desprende se interrumpe el efecto. Asimismo, señalaron que, en caso de que el paciente se llegara a sentir mal, puede retirar el sistema y detener inmediatamente la administración del fármaco.
El trabajo en el laboratorio
En el laboratorio 12 “Sistemas Transdérmicos y Materiales Nanoestructurados”, de la Unidad de Investigación Multidisciplinaria (UIM), la metodología que implementaron los académicos para desarrollar los parches consistió en mezclar los excipientes, disolver, verter en moldes y secar, para luego desmontar y realizar pruebas de caracterización física, mecánica, química y biofarmacéutica, a fin de determinar el tamaño que administre la dosis terapéutica correspondiente.
En el caso de las microagujas, se generaron moldes por impresión 3D en los que se vertieron las mezclas, obteniendo un arreglo que perfora la piel y se degrada mientras liberan el activo. Con este dispositivo se espera penetrar capas más profundas de la piel y alcanzar una circulación sistémica en menor tiempo que el parche.
Es importante señalar que los sistemas han sido probados in vivo en roedores con hipertensión inducida. Tras aplicar los sistemas farmacéuticos y hacer uso de un equipo para monitorear la presión arterial en la vena de la cola de las ratas, los resultados mostraron una disminución significativa muy similar a la lograda con la vía oral.
Actualmente, el desarrollo tecnológico se encuentra en proceso de registro de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), para que más adelante puedan estar a disposición del público.
Cabe destacar que el proyecto ha tenido un importante componente formativo en estudiantes de la licenciatura en Farmacia (Erick Rafael Morín Cervantes, Ian Yael López García y Edgar Cruz Bautista) y de la licenciatura en Ingeniería Bioquímica Industrial de la UAM-Iztapalapa (Blanca Estela Águila Valtierra), quienes participaron en el proyecto como parte de su Servicio Social (SS), vinculándose con el conocimiento en investigación científica y las necesidades en materia de salud pública del país.
Hipertensión: “el asesino silencioso”
Esta enfermedad crónica se caracteriza por una fuerza persistentemente elevada de la sangre contra las paredes arteriales, afectando de manera asintomática. Un problema frecuente que puede ser grave si no se detecta a tiempo.
Entre los factores de riesgo se incluyen:
- Consumo excesivo de sal
- Dietas ricas en grasas saturadas y grasas trans
- Sobrepeso y obesidad
- Tabaquismo y alcoholismo
- Antecedente familiares
Sin un tratamiento adecuado, los pacientes se encuentran expuestos a riesgos como infartos, insuficiencia cardiaca o renal, así como accidentes cerebrovasculares.
Fuentes: OMS
Frida Alondra Guzmán Ortiz