Jorge Luis Tórtora Pérez, una vida dedicada a la ciencia 

El Auditorio de MVZ fue el punto de encuentro para honrar la vida y trayectoria del doctor Jorge Luis Tórtora Pérez, uno de los académicos y profesionales más destacados del gremio veterinario, reconocido por su rigor en la formación de recursos humanos y apreciado por su calidad humana.  

De origen uruguayo, el doctor Jorge Tórtora llegó a México en 1977, en los primeros años de fundación de la Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) Cuautitlán, sitio que lo acogió y le dio la oportunidad de consolidarse como docente, uno de los más reconocidos y queridos entre la comunidad. Un lugar donde su legado permanecerá intacto por generaciones. 

En la ceremonia, los presentes lo recordaron como un hombre de convicciones firmes, pensamientos claros y vocación auténtica. “Para él, la enseñanza no era rutina, era compromiso, responsabilidad y una forma de vida”, comentó la doctora Cinthya González Ruiz, como representante del Claustro de Patología. 

Siguiendo esta línea, comentó que en sus palabras siempre había una intención formativa, con la que buscaba que sus alumnos aprendieran, se cuestionaran y ejercieran con dignidad su profesión. “Hoy recordamos al ser humano, al colega dispuesto a escuchar, compartir y orientar, porque los grandes maestros no se van del todo”, resaltó. 

Tras esta reflexión, el auditorio guardó un minuto de silencio que se rompió con una ovación constante. Entonces, el coordinador de la licenciatura en Medicina Veterinaria y Zootecnia, el MVZ Hugo César López Farías, compartió grandes recuerdos de su maestro,  colega y  compañero, pidiendo al alumnado atesorar las lecciones del doctor Jorge Luis y enaltecer su memoria a través de su profesión. 

Más adelante, el doctor Everardo González Padilla, académico en la FMVZ,  tomó la palabra para describir al homenajeado como un individuo fuera de lo común, “alguien muy inteligente, trabajador y con convicciones que hizo valer”, asegurando que su llegada a nuestro país fue una fortuna para la Facultad, pues quienes tuvieron la fortuna de conocerlo y transitar un momento de su vida con él saben que, “aunque su presencia fue efímera, su obra será eterna”, aseveró. 

“Era feliz, ahora descansa en el medio rural que amaba y por el que en buena medida trabajaba. Siempre buscó atender las necesidades del campo y promover una vida más digna para los productores. Todo esto destaca lo inspirador que fue”, dijo el doctor González. 

Luego, el maestro Jorge Alfredo Cuéllar Ordaz, docente en la FES Cuautitlán, dedicó un mensaje a quien fue su amigo por 48 años. En éste destacó sus aportes en el área de patología ovina y caprina, y señaló algunas de sus publicaciones en este ámbito, apuntando que todos los recuerdos a su lado permanecen vivos, que su ausencia pesa y que seguramente pronto volverán a verse en algún lugar.  

Finalmente, Beatriz Agratti Zapata, exprofesora en la Facultad y viuda del doctor Tórtora, agradeció cada una de las palabras dedicadas a su esposo. “La vida es así, vivir 76 años como los vivió Jorge es una bendición. Valiente hasta el final, decidido, terminó esta etapa como quiso y nos deja un gran vacío a todos”, concluyó.    

María Dolores Elizondo Alvarado 

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