Como parte de las celebraciones por el 475 aniversario de la fundación de la Universidad Nacional Autónoma de México, las Facultades de Estudios Superiores (FES) se unieron a la iniciativa “475 árboles para el futuro”, impulsada por la FES Iztacala. A esta jornada se sumó una siembra simultánea de cinco ahuehuetes donados por la FES Cuautitlán.
Para dar inicio formal, se llevó a cabo una reforestación con los árboles que fueron distribuidos entre las FES. En Campo Cuatro, el doctor David Quintanar Guerrero, director de la primera unidad multidisciplinaria, explicó que la idea del proyecto fue sembrar un árbol en representación de cada año cumplido de la Máxima Casa de Estudios del país, con miras a forjar una memoria histórica y recordar que la Universidad de la Nación es un punto de encuentro y colaboración sostenible.
Bajo esta premisa, alumnos, académicos y funcionarios de la FES Cuautitlán se reunieron en las inmediaciones del edificio A-13, donde se dieron cita para realizar la plantación, en un esfuerzo que refleja la responsabilidad colectiva y la firme convicción por el cuidado medioambiental, ejes esenciales de la identidad universitaria.
Estos trabajos contaron con el apoyo y la supervisión de la comunidad de Ingeniería Agrícola, que garantizó la correcta colocación de los 92 ejemplares endémicos en zonas clave para un óptimo desarrollo.
En esta ocasión, la misión se extiende más allá de la siembra, pues el compromiso de la comunidad se desarrollará a lo largo del tiempo, dando seguimiento y registrando actividades de riego, poda, control de plagas y fertilización, en la plataforma de monitoreo Árbol UNAM, que forma parte del Centro Inteligente de Sustentabilidad de la FES Iztacala.
En ésta, las y los participantes podrán interactuar con especialistas y recibirán el acompañamiento de PUM-AI, un consultor de arboricultura que provee de información útil y específica para el cuidado de cada especie, entre ellas: ahuehuete, fresno, liquidámbar, cedro blanco, encino, tepozán, colorín / zompantle y pirú / pirul.
Dentro de las actividades simbólicas de la jornada, se realizó una toma de fotografías que formarán parte de una cápsula del tiempo, un testimonio visual que será abierto dentro de 25 años, al cumplimiento de los 500 años de la fundación de la UNAM, para recordar el legado dejado por aquellos que tomaron acciones para construir espacios más verdes y asumieron una responsabilidad activa con las próximas generaciones.
Cinco ahuehuetes para celebrar nuestra historia
Días más tarde, se realizó una ceremonia presidida por el doctor Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM, quien acompañado de la doctora María del Coro Arizmendi Arriaga, directora de la FES Iztacala, adoptó y plantó en esta entidad un ahuehuete descendiente del histórico Árbol de la Noche Triste, al que nombró “Cuitláhuac”.
De manera simultánea y vía remota, el doctor David Quintanar, junto a los directores de las FES Acatlán, Aragón y Zaragoza sembraron cinco ahuehuetes. Tras la plantación, la doctora María del Coro Arizmendi, extendió su agradecimiento a los presentes e involucrados, en particular, a las autoridades del Municipio de Tlalnepantla y al Gobierno del Estado de México por donar los 475 ejemplares, que fueron distribuidos y plantados en las FES, haciendo un reconocimiento especial al doctor Quintanar, quien facilitó los cinco emblemáticos árboles.
Asimismo, comentó que celebrar 475 años de la fundación de la Universidad en México es un motivo de alegría, porque la educación es el arma más poderosa y única para transformar una nación. Explicó que este proyecto de reforestación fue concebido desde el Centro Inteligente de Sustentabilidad de dicha institución, el cual consiste en sembrar árboles pequeños y cuidarlos en comunidad, para que algún día sean grandiosos y nos ayuden a ser siempre verdes.
En su oportunidad, Fernanda Magaña Volantín, estudiante de la FES Iztacala y participante de la actividad, expresó: “Plantamos árboles que darán sombra a quienes aún no conocemos, construimos herramientas que permitirán cuidarlos mejor y dejamos un mensaje para el futuro, confiando en que las próximas generaciones continuarán fortaleciendo los valores que hoy nos unen”.
Por su parte, el rector expresó que ésta es una manera significativa de conmemorar la fundación de la primera Universidad de México. “Un llamado a restablecer el equilibrio ecológico de lo que fue esta cuenca de México”, comentó. Por tanto, celebró la forma en que esta iniciativa contribuye a preservar la memoria histórica de una de las especies más emblemáticas de México y del Valle de México.
Frida Alondra Guzmán Ortiz
María Dolores Elizondo Alvarado